jueves, 12 de abril de 2012

Seguridad informática


Hasta hace poco, el software era un producto conocido, que se vendía en las tiendas en cajas envueltas en plástico transparente y, para comprarlo, sólo tenía que dar su número de tarjeta de crédito o unos cuantos billetes.
Ahora predominan las "apps" o aplicaciones: programas elegantes y discretos de software que residen en línea o en su teléfono inteligente. Para "comprar" una aplicación, basta con hacer clic en un botón. A veces cuestan unos dólares, pero suelen ser gratis, al menos en términos monetarios. Sin embargo, a menudo se paga de otra manera. Las aplicaciones son puertas de acceso y cuando uno las compra es muy probable que esté proveyendo a sus desarrolladores uno de los commodities más cotizados en la economía actual: sus datos personales.
Algunas de las aplicaciones más populares en Facebook, es decir los juegos, concursos y servicios para compartir contenido que definen la red social y le conceden gran parte de su atractivo, están recopilando cantidades copiosas de información personal.


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